El prócer riojano eligió al artillero de jerarquía para romper el mercado y revolucionar el ataque!
El inminente desembarco del director técnico más ganador de la historia millonaria en el banco de suplentes del Más Monumental no solo promete devolver la mística perdida en el plano internacional, sino que ya comenzó a mover con violencia los cimientos del mercado de pases de cara a la próxima temporada. Mientras la cúpula dirigencial evalúa los pasos a seguir tras la marcada irregularidad del ciclo de emergencia, el experimentado entrenador ya tiene diseñado en su cabeza el primer gran pedido de jerarquía absoluta para reforzar un frente de ataque que viene padeciendo una alarmante falta de contundencia.
La obsesión del legendario estratega apunta de lleno a contratar un centrodelantero de los de antes, un auténtico tanque de área que ostente la potencia, el liderazgo y la chapa internacional necesarias para ponerse la camiseta y rendir desde el primer minuto. El elegido por el conductor para convertirse en la referencia ofensiva del equipo es un goleador estelar de larguísima trayectoria, quien actualmente es el capitán y máximo referente indiscutido de una potencia de la provincia de Buenos Aires, donde viene descollando a fuerza de gritos sagrados y buenas actuaciones.
El interés por este temible atacante no es una novedad absoluta en los pasillos de Núñez. Tiempo atrás, el prócer más laureado de la historia moderna del club intentó repatriarlo sin éxito cuando el jugador militaba en el fútbol europeo, aunque la operación no llegó a buen puerto en aquel momento. Tras un fructífero recorrido por las ligas más exigentes del viejo continente —con pasos por Francia, Inglaterra y España— y una escala en el fútbol asiático, el goleador retornó a la Argentina para consolidar una carrera brillante que ya contabiliza casi trescientos partidos oficiales y cerca de ochenta goles anotados.
Sin embargo, la concreción de esta bomba del mercado dependerá de una compleja negociación entre las instituciones. La figura ofensiva mantiene un vínculo contractual vigente con el club dueño de su pase hasta finales del año dos mil veintiocho, por lo que la dirigencia encabezada por el presidente de Núñez deberá sentarse a negociar las condiciones económicas de la transferencia una vez que se oficialice el relevo en el banco de suplentes. La predisposición del jugador y el deseo de dar el gran salto de su carrera serán factores determinantes para acelerar las gestiones.
Con la recta final del campeonato al rojo vivo y la necesidad imperiosa de asegurar la clasificación al máximo torneo continental, la planificación del próximo mercado de pases se transforma en la principal prioridad de los escritorios. La posible llegada de un atacante con semejante pergamino de batallas internacionales reaviva la ilusión de millones de hinchas, quienes sueñan con volver a ver un equipo voraz y temido en todas las canchas de Sudamérica.
¡El goleador estelar que tiene congelado Ramón Díaz para ser el número nueve de River Plate en el dos mil veintisiete es nada más y nada menos que Guido Carrillo! Mientras el ciclo de Leonardo Ponzio transita sus momentos más críticos, la dirigencia millonaria ya sabe que deberá sentarse a negociar con Estudiantes de La Plata por el ex delantero del Mónaco y Leganés que en su momento pretendió Marcelo Gallardo para armar un ataque atemorizante.

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