River rompió la maldición en Tucumán pero hubo criticas al dueño de los tres palos!
El agónico triunfo bajo el diluvio en el norte del país trajo un desahogo inmenso para el Más Monumental, pero dejó una inesperada herida abierta en la estructura defensiva. Mientras el cuerpo técnico celebra haber sumado su tercera victoria consecutiva desde que asumió el interinato, un sector del periodismo deportivo puso la lupa sin ningún tipo de piedad sobre el rendimiento de Santiago Beltrán, encendiendo un feroz debate sobre su jerarquía para custodiar la valla más grande del continente.
El análisis más lapidario llegó por parte del analista Ernesto Provitilo, quien tras calificar la actuación del guardameta con un opaco cinco, desmenuzó su nivel con una crudeza absoluta. El comunicador sentenció que, si bien el portero no cometió equivocaciones groseras durante el triunfo por 2-1 ante Atlético Tucumán, se le debe adjudicar una responsabilidad inmensa en el gol del empate parcial por su falta de decisión para salir a cortar el centro llovido en el área chica.
La crítica periodística fue letal y apuntó directamente a un patrón preocupante en los últimos partidos. El cuestionamiento subrayó que al equipo millonario le generan muy pocas situaciones de peligro real, pero casi siempre terminan convirtiéndole goles evitables, sentenciando que esa permeabilidad es una falla absolutamente inadmisible para un arquero que pretende consolidarse en un equipo grande con aspiraciones internacionales.
La roja tempranera, el golpe de Andrada y el susto tucumano
El desarrollo del encuentro en el Estadio Monumental José Fierro estuvo condicionado desde el amanecer del juego. Apenas habían transcurrido doce minutos de la primera etapa cuando el mediocampista Franco Nicola vio la tarjeta roja directa tras propinarle una brutal infracción a Lucas Martínez Quarta, dejando al conjunto local con diez hombres y obligando al elenco tucumano a replegarse por completo.
Aprovechando esa vital superioridad numérica, la escuadra visitante destrabó el cerrojo defensivo a los 21 minutos gracias a una magistral jugada colectiva que fue coronada por Tobías Andrada, quien estampó el primer grito de la tarde. Sin embargo, lejos de rendirse, el Decano tucumano arrinconó al Millonario en el complemento, avisando primero con un remate filtrado de Alexis Canelo que se estrelló violentamente contra el poste, y logrando el empate a los 83 minutos mediante un letal cabezazo de Clever Ferreira tras un tiro libre ejecutado por Lautaro Godoy.
En medio de ese caos futbolístico, el nerviosismo se apoderó de los bancos de suplentes, derivando en la insólita expulsión del experimentado técnico Julio César Falcioni a los 31 minutos del segundo tiempo por invadir intempestivamente el campo de juego para reclamar los fallos arbitrales, dejando a su equipo totalmente acéfalo para los minutos finales.
Agonía bajo la lluvia, la magia de Almada y el fin del maleficio
Cuando el reloj apremiaba y el empate parecía inamovible bajo la constante cortina de lluvia, la jerarquía individual salvó la ropa en tiempo de descuento. Una brillante incursión ofensiva por la banda izquierda comandada por el juvenil Juan Cruz Meza derivó en una asistencia perfecta de Lucas Beltrán, dejándole servida la pelota a Thiago Almada para que defina con maestría, decretando el 2-1 definitivo y desatando la locura en el banco visitante.
El estratega interino, Leonardo Ponzio, reconoció el sufrimiento padecido a lo largo de los noventa minutos, pero valoró enormemente haber rescatado un triunfo que le permite ostentar un registro perfecto de nueve puntos sobre nueve disputados. Esta racha arrolladora acomodó al equipo en la quinta colocación de la Zona B del Torneo Clausura con 13 unidades, trepando también al quinto escalón de la Tabla Anual con 42 puntos, afianzándose en zona de Copa Sudamericana y respirándole en la nuca a los clasificados para la próxima Copa Libertadores 2027.
Esta victoria agónica tiene un peso histórico incalculable, ya que permitió quebrar una oscura racha de siete años sin poder sumar de a tres en territorio tucumano, siendo el triunfo de 2019 con gol de Cristian Ferreira el último antecedente feliz en esa cancha. Con la confianza por las nubes, el plantel ya pone la mira en el choque frente a Huracán, pautado para el próximo sábado 19 de septiembre a las 19:00 horas en la inexpugnable fortaleza de Núñez.
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