Longoria le puso un precio inamovible a un jugador de River!
El agitado mercado de transferencias en las oficinas del Más Monumental sigue sumando capítulos de altísima tensión. La dirigencia millonaria decidió ponerle un freno definitivo a las especulaciones externas y estableció pautas económicas innegociables para dejar salir a los futbolistas que buscan sumar minutos lejos de Núñez.
El encargado de bajar el martillo en esta oportunidad fue Pablo Longoria. El cuestionado director deportivo tomó las riendas directas de la negociación y le fijó un precio de salida completamente inamovible a la ficha de Lautaro Rivero, exigiendo la suma neta de cinco millones de dólares para liberar de manera definitiva al marcador central.
Esta firme postura dirigencial congeló de inmediato los avances provenientes de Medio Oriente. La secretaría técnica había recibido una propuesta formal por parte del Shabab Al-Ahli Dubai FC de los Emiratos Árabes Unidos que apenas superaba los cuatro millones de la moneda estadounidense, oferta que fue descartada al instante mediante una contraoferta millonaria que los asiáticos decidieron no responder.
A la traba estrictamente financiera se le suma la total falta de convencimiento del propio jugador. El defensor de 22 años no ve con buenos ojos exiliarse en una liga de menor envergadura competitiva, priorizando los sondeos informales que llegan permanentemente desde Brasil y México, con el Toluca asomando como el destino internacional más potable para su futuro.
A pesar de haber perdido muchísimo terreno en la consideración del cuerpo técnico durante el último tiempo, la directiva entiende que el zaguero aún conserva un enorme potencial de reventa. Sus 43 partidos en la máxima categoría, sumados a un contrato vigente hasta diciembre de 2028 y una imponente cláusula de rescisión tasada en 100 millones de dólares, justifican la negativa a regalar su pase.
El efecto dominó en la defensa y los plazos inminentes
El inminente desenlace de esta historia tiene un plan de contingencia activado en las oficinas del club. Si finalmente los petrodólares o el dinero azteca aparecen y se concreta la transferencia, la dirigencia utilizará ese capital fresco para reflotar inmediatamente la compra de Francisco Álvarez, el férreo marcador central que milita en Argentinos Juniors.
Las gestiones por el zaguero de La Paternal habían quedado totalmente truncas semanas atrás por severas diferencias en la modalidad de pago. Las autoridades del Bicho catalogaron como inaceptable la propuesta millonaria de abonar el pase en cuotas a tres años, por lo que una inyección de dinero en efectivo sería la única llave para destrabar el conflicto de manera amistosa.
El reloj es el principal enemigo en esta operación a múltiples bandas. Mientras el exótico mercado asiático cerrará sus persianas recién el 28 de septiembre, la institución de Figueroa Alcorta tiene los plazos contados por la casa madre del fútbol para incorporar un cupo extra por lesión, obligando a definir el futuro de la última línea defensiva en cuestión de días.
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