La dirigencia patea el tablero y el panorama para el banco cambió por completo.
El clima de absoluta euforia que domina los pasillos del Más Monumental tras encadenar tres victorias consecutivas acaba de sumar un capítulo institucional de altísimo impacto. Mientras la danza de nombres internacionales para suceder la desastrosa gestión anterior amenazaba con desestabilizar la paz del vestuario, la cúpula dirigencial tomó una determinación tajante y definitiva que cambia por completo el panorama del fútbol sudamericano de cara a los próximos años.
La primicia periodística, revelada por los cronistas Germán Balcarce y Sebastián Srur, confirmó que el ciclo de Leonardo Ponzio dejó de ser un simple interinato de emergencia. La directiva riverplatense aceleró a fondo en las oficinas y le hizo firmar al histórico mediocampista un contrato formal que lo vincula como entrenador en jefe absoluto hasta el 31 de agosto de la temporada 2027, sepultando de manera definitiva cualquier expediente de búsqueda de un nuevo cuerpo técnico.
La urgencia por sellar este vínculo no solo responde al fenomenal presente deportivo, sino a un apriete netamente reglamentario. Los estatutos de la casa madre del fútbol nacional estipulan con total claridad que ningún director técnico puede ejercer el cargo bajo la etiqueta de interino por un lapso mayor a dos partidos oficiales. Con la normativa sobre la mesa y el plazo mínimo legal de un año de contrato exigido por la AFA, la dirigencia no dudó un segundo en blindar al máximo ídolo moderno para que siga impartiendo órdenes sin restricciones.
Lejos de buscar refuerzos rutilantes para el banco, el flamante cuerpo técnico titular se mantendrá exactamente con su estructura actual de colaboradores hasta fin de año, demostrando que la confianza en el León es un proyecto a larguísimo plazo. Con la tinta del contrato aún fresca, el entrenador ya diagrama lo que será su cuarta batalla oficial, teniendo como objetivo innegociable aplastar a Huracán para estirar la racha ganadora en el Torneo Clausura y asaltar definitivamente los puestos de clasificación a la Copa Libertadores 2027 en la tabla anual.
La máxima demostración de convicción del nuevo técnico radica en su inamovible pizarra táctica. Por cuarto compromiso consecutivo, un hecho inédito en los últimos años del club, el equipo titular saldrá totalmente de memoria. El arco seguirá siendo custodiado por el codiciado Santiago Beltrán, quien en paralelo avanza en las charlas para renovar su millonario contrato. La muralla defensiva contará con Gonzalo Montiel, el condicionado Lucas Martínez Quarta, el gran capitán Nicolás Otamendi y el inagotable Marcos Acuña.
En el anillo central, el equilibrio será responsabilidad exclusiva de Fausto Vera, escoltado por Tomás Galván y un Tobías Andrada que superó sin ningún tipo de problemas la paralítica sufrida en Tucumán. La zona de fuego y creación estará comandada por el picante Thiago Almada, abasteciendo a la letal dupla ofensiva conformada por Ángel Correa y Sebastián Driussi, quienes buscarán detonar la red quemera este próximo sábado 19 de septiembre a las 19:00 horas bajo el imponente marco de Figueroa Alcorta.
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