El campeón del mundo rompió el silencio y destrozó las formas de su salida del Monumental!
El mundo riverplatense se paralizó por completo tras las impactantes revelaciones de David Trezeguet, quien decidió sacar a la luz todos los oscuros detalles de su tormentosa salida de la institución de Núñez. El majestuoso delantero franco-argentino reconoció que el enorme ego que manejan los futbolistas profesionales de élite le jugó una muy mala pasada cuando Ramón Díaz le comunicó fríamente que estaba totalmente borrado de su proyecto deportivo. La noticia cayó como una verdadera bomba nuclear en su momento, generando un malestar inmediato y una furia incontrolable en el atacante que había bajado del olimpo europeo para rescatar al equipo en su hora más oscura
A pesar de la profunda herida que le generó ese descarte inicial, el histórico artillero admitió que el tiempo terminó curando el rencor y le dio la razón al accionar del estratega riojano. El goleador valoró de manera contundente la frontalidad y la honestidad brutal del entrenador, destacando que tuvo la decencia de armar una reunión apenas finalizado el campeonato para comunicarle su decisión cara a cara y sin ningún tipo de intermediarios. Esa actitud de ir directo al grano le otorgó un valioso margen de casi un mes y medio para encontrar una salida elegante en el mercado de pases, un gesto de respeto profesional que el atacante apreció con el paso de los años tras cruzarse con el técnico en reiteradas oportunidades alrededor del planeta.
Sin embargo, la artillería pesada del ex monarca mundial estuvo reservada pura y exclusivamente para su segunda y definitiva partida de Figueroa Alcorta, esta vez bajo el mando táctico de Marcelo Gallardo. El delantero dejó completamente expuesta la falta de tacto del Muñeco, marcando una diferencia abismal con la actitud directa que había tenido el riojano tiempo atrás. Con treinta y seis años sobre la espalda y el sueño intacto de colgar los botines vistiendo el Manto Sagrado, el goleador denunció que el flamante entrenador careció de claridad y de valentía para comunicarle de frente que no sería tenido en cuenta, dejándole un sabor amarguísimo a un jugador de su jerarquía que jamás exigió titularidad regalada y que estaba dispuesto a ganarse el puesto transpirando en cada entrenamiento.
El trágico final de esta verdadera leyenda en la institución millonaria dejó un registro estadístico implacable de diecisiete gritos sagrados en apenas treinta y ocho batallas oficiales. Tras ser desechado por el nuevo cuerpo técnico y ver frustrado cruelmente su máximo anhelo de retirarse por la puerta grande del coliseo de Núñez, el atacante se vio obligado a armar las valijas y emprender un exótico y melancólico exilio hacia el Pune City del ascenso de la India. Esa aventura asiática de seis meses de duración fue el último capítulo de su brillante y laureada trayectoria antes de anunciar su retiro definitivo en el mes de enero de la temporada 2015, cerrando una herida que, evidentemente, todavía sigue supurando cuando recuerda el trato dispar que recibió por parte de los máximos ídolos del club.
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